Indice principal del sitio Buscar en Kpe1.net Recomendar Kpe1.net a un amigo Ver el clima actual en ARGENTINA
Alberto "cape" Aranda ©www.Kpe1.net
ESCRITOS DE VIDA

La Risa

Me gustaría señalar varios puntos por los cuales nunca se debe de dejar de reír en esta vida, nunca debes creer que no hay motivo para estar feliz. Porque por muy oscuro que veas tu camino, siempre habrá un rayito de luz que entre por una ranura de esa ventana abandonada a la cual miras cuando lo ves todo perdido, a todas aquellas personas que lo ven todo del color de la noche decirles, que busquen, que busquen profundamente esa ranura de esa ventana, y que dejen que les ciegue ese rayo de sol que vela por ti, por todos nosotros. A esto añadir algo de lo cual me siento realmente orgullosa. De una persona me acuerdo cada día, una en concreto muy sabia que ya no tengo a mi lado. Ella, hasta en sus momentos mas negros, por unas cosas y otras, sacaba a relucir algún chiste para hacernos reír, bien en broma o bien sin saberlo, pero nos hacia ver el lado bueno de las cosas. Recuerdo un día realmente triste, que aun obligada, pues yo no quería ir, fui a verla en sus últimos días y puede darme cuenta que luchaba, que peleaba por quedarse junto a mí, junto a todos los suyos y que hice mal en no querer ir a verla antes, pues el día en que, arrancada de las cuatro paredes de mi habitación, me metí en el coche de mi padre, dirigiéndose al hospital. Al entrar en su habitación, sentí que no podía respirar, que una pena enorme me inundaba el corazón y una fuerte corriente de lágrimas al igual que una presa de agua, empujaba mis lagrimales; con la vista nublada le miré a los ojos, y vi un soplido de felicidad en su rostro, mirándonos fijamente a los ojos, quise acercarme a decirle “te quiero”, pero un segundo antes de dirigir mi mirada hacia todo su ser, noté que mi cara estaba empapada de esa agua impaciente por salir, fue cuando me di cuenta, de que ella estaba feliz, a pesar de todo lo que arrastraba mientras yo, que lo tenia todo no lo estaba, Días después de mirarla por ultima vez a los ojos, me dijeron que se había ido, que ya no estaba en su casa, ni en su cama, que estaba en un mundo mejor pero no conmigo. Entonces y solo entonces sentí la impotencia que sientes cuando pudiste hacer algo y no la hiciste, sin poder remediarlo, y sin echar el tiempo atrás, me doy cuenta de que siempre queda un hueco para sonreír, un minuto para terminar siendo feliz. Estés donde estés, te quiero abuela.

Nombre: Mª Angeles Ribodijo
País: España
Provincia: Córdoba
Ciudad: Córdoba
Mail: Contactame
Hobby: escribir
Ocupación: estudiante
Edad: 18
arriba | Indice escritos de vida

Para publicar tus escritos hace clic en este enlace
Formulario si no funciona o tienes problemas envíame a esta dirección webmaster@kpe1.net
En asunto escribí "Escritos de vida" y no te olvides de poner estos datos:
Nombre y apellido:
País:
Localidad:
E-mail:
¿Quieres que se publique tu e-mail?:
Hobby:
Ocupación:
Título del texto:
Texto del escrito:
 
 
Enviar página a un amigo
Enviar comentarios
Anterior Siguiente