| Usuarios denuncian que la píldora contra la eyaculación precoz "se acaba demasiado rápido" y los farmacéuticos responden que es "la primera vez" que les pasa El furor por la píldora que retrasa la eyaculación pasó pronto. Miles de hombres se corrieron hasta la farmacia más cercana para comprar el medicamento, pero en las droguerías nles explicaron que otros miles que habían llegado muy rápido agotaron el medicamento.
"Al enterarme del nuevo producto no pude aguantar más y salí disparado a comprarlo, pero al comprobar que se había terminado, el único consuelo que me quedó fue haber llegado último alguna vez", reconoció con tristeza resignada un frustrado comprador.
Los farmacéuticos están asombrados por la veloz respuesta de los hombres al nuevo fármaco. "Es demasiado pronto para sacar conclusiones sobre su efectividad, pero algunos de nuestros clientes vaciaron el contenido de sus bolsillos con desesperación para obtener al menos una muestra", señala Penélope Durañona, CEO de las red de farmacias Doctor Flash. La profesional anhela que el laboratorio De la Aureola entregue con premura la droga retardinabozil para evitar desmanes. "Temo que los hombres frustrados por el faltante quieran descargarse contra nosotros", explica Durañona.
"Esto va a explotar y no lo va a poder contener nadie", amenaza un consumidor que se quedó sin las pastillas e instaló una carpa a la puerta de la farmacia de su barrio para ser el primero en irse cuando llegue el milagroso medicamento. "Estamos haciendo un esfuerzo enorme, pero no podemos más", reconoce Esteban Manchado, director de De la Aureola, quien pidió a su personal que "comprenda la urgencia y ponga todo su empeño en complacer a los consumidores". |